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Probióticos – Sus beneficios en diabéticos

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La obesidad se asocia mucho al famoso hígado graso y al síndrome metabólico, por lo que no es ninguna sorpresa que también a la diabetes tipo 2 ya que todo esto está relacionado entre sí, pero ¿Qué tiene esto de importante y qué tienen que ver los microorganismos que tenemos nosotros en nuestro intestino con todo esto? Ya he hablado de hígado graso anteriormente, en esta ocasión me concentraré en los probióticos y todas estas bacterias que tenemos normalmente en nuestro cuerpo.

Tabla de contenidos

Funciones del hígado

El hígado es un órgano fundamental el cual dentro de sus acciones tiene funciones en el metabolismo de carbohidratos y grasas, por lo que condiciones que lo afecten pues van a tener efectos a nivel del metabolismo de la persona. Si alguien desea disminuir de peso por la razón que sea y tiene hígado graso, va a ser más difícil en comparación a una persona que no lo tenga por el hecho de tener una disminución de su metabolismo. Esto no significa que sea imposible ni mucho menos, pero es algo a tomar en cuenta.

Flora intestinal en obesidad

Habiendo mencionado esto, cabe mencionar que una de las características de una persona con obesidad, va a ser una alteración de todos esas bacterias que nosotros tenemos normalmente en nuestro intestino. Lo que se llama microbiota intestinal o flora intestinal. Esta alteración va a agregar todavía más problemas a la función del hígado. Ya vamos viendo cómo todo esto tiene sentido y es importante. La diabetes tipo 2 se caracteriza por mal manejo de carbohidratos y glucemias elevadas. El hígado se encarga en parte de metabolizar estos carbohidratos. Si tenemos depósitos de grasa, el hígado va a funcionar de una manera menos adecuada y si aparte de esto, tenemos estas alteraciones en las bacterias de nuestro tracto digestivo, todavía se va a afectar más la función del hígado. Es como un círculo vicioso.

Cuando esto se da en personas obesas, la mejor manera y la mejor decisión que se puede tomar es tener una pérdida considerable de su porcentaje de grasa. Aquí hay opciones múltiples que he mencionado muchas veces, desde cambios en estilo de vida hasta procedimientos quirúrgicos para algunos casos seleccionados. Sea cual sea el seleccionado, la alimentación y la actividad física van a ser fundamentales.

¿Qué tienen que ver las bacterias con todo esto? ¿Por qué debemos preocuparnos por este tema? Estas bacterias son importantes en lo que es mantener nuestro estado de salud, en regular nuestro propio metabolismo y el estado inflamatorio de nuestro cuerpo, que dicho sea de paso la diabetes es una condición inflamatoria. En personas obesas y con hígado graso se ha logrado observar un aumento importante de bacterias patógenas en el tracto gastrointestinal. Esto quiere decir bacterias que nos dañan, no de las buenas que ayudan a nuestro metabolismo y como resultado, estas bacterias producen moléculas que dañan nuestro hígado.

Soluciones

En caso de ser persona con obesidad, la disminución de grasa es fundamental, esto va a ayudar a mejorar esta microbiota tóxica, pero también se puede buscar consumir prebióticos y probióticos que ayudan a generar y mantener una flora intestinal sana, esa que es beneficiosa y esa que ayuda a nuestro cuerpo, no la que lo afecta. Esto se puede encontrar en muchos tipos de suplementos o mejor aun incluirlo en nuestra dieta con productos como la fibra y el yogurt. Esto podría ayudar a prevenir o incluso ayudar en el tratamiento del hígado graso y otras condiciones relacionadas con la obesidad.

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